Literatura introductoria
Los apellidos son más que una etiqueta administrativa: son huellas de pertenencia que nos vinculan con los linajes de los que venimos. Cada apellido trae consigo historias, destinos, alegrías y dolores. A veces nos sentimos orgullosos de uno y rechazamos el otro; otras veces cargamos con el peso de una reputación familiar, de un estigma o de un silencio. Al reconciliarnos con ambos apellidos, reconocemos que somos fruto de dos linajes que se encuentran en nosotros. Solo cuando honramos las dos mitades podemos sentirnos completos.
Explicación teórica
En constelaciones familiares, el nombre y el apellido son símbolos de identidad y pertenencia. Rechazar un apellido equivale a rechazar un linaje entero, lo que puede generar vacío, falta de fuerza o conflictos de identidad. Incluir y honrar ambos apellidos nos ayuda a integrar la dualidad: madre y padre, femenino y masculino, dos corrientes que se funden en una sola vida. Reconocerlos es asentir a nuestro origen completo.
Ficha práctica
- Creador: Diana Drexler
- Fuente: Talleres transgeneracionales (2005+)
- Temática: Pertenencia y raíces
- Objetivo: Reconciliarse con los apellidos materno y paterno como símbolos de pertenencia.
- Montaje: Dos representantes: “Apellido paterno” y “Apellido materno”.
- Pasos:
- Colocar a ambos apellidos frente al Cliente.
- Cliente los mira y reconoce que ambos le pertenecen.
- Facilitar que Cliente se coloque en el centro, recibiendo de los dos.
- Frases de apoyo:
- “Ambos me pertenecen.”
- “Con ambos camino hacia la vida.”
- Cierre: Cliente respira profundamente, sintiendo el sostén de los dos linajes.
- Notas de seguridad: Puede activar conflictos de identidad en casos de adopción, renuncia legal de apellido o rechazo a uno de los progenitores. Acompañar con cuidado.