Ejercicio 6. Adopción – honrar padres biológicos y adoptivos

La adopción es un acto de amor y, al mismo tiempo, un terreno complejo en lo sistémico. El niño adoptado no solo pertenece a la familia que lo cría, sino también a la familia que le dio la vida. Muchas veces, en el intento de proteger o de sanar, se niega o se silencia el origen biológico, y con ello se corta la mitad de las raíces del niño. El corazón de un adoptado late en dos familias: la que le dio la vida y la que le dio el cuidado. Reconocer ambas fuentes es la clave para que pueda sentirse completo.

Explicación teórica
En constelaciones, los padres biológicos siempre ocupan el primer lugar, porque son los portadores de la vida. Los padres adoptivos ocupan el segundo lugar, porque ofrecen el cuidado y la crianza. Cuando uno de estos órdenes se altera —por ejemplo, si se excluye a los padres biológicos o si se niega el lugar de los adoptivos—, el adoptado puede vivir con lealtades divididas, vacío de identidad o sensación de incompletitud. Al honrar ambas fuentes, se establece un equilibrio: vida y cuidado se integran como dos raíces que sostienen la misma existencia.

Ficha práctica

  • Creador: Bert Hellinger
  • Fuente: Hellinger, B. Los órdenes de la ayuda (1999)
  • Temática: Pertenencia y raíces
  • Objetivo: Incluir tanto a los padres biológicos como a los adoptivos en el sistema del adoptado.
  • Montaje: Representantes: Padres biológicos detrás, Padres adoptivos delante, Cliente en medio.
  • Pasos:
    1. Colocar a los Padres biológicos detrás del Cliente, como primera fuente.
    2. Colocar a los Padres adoptivos delante, como cuidadores.
    3. Cliente los mira a todos y reconoce ambos orígenes.
  • Frases de apoyo:
    • “De ustedes tomo la vida.” (a los biológicos)
    • “De ustedes tomo el cuidado.” (a los adoptivos)
  • Cierre: El Cliente se sitúa en equilibrio, recibiendo vida y cuidado.
  • Notas de seguridad: Respetar la sensibilidad del adoptado. Puede despertar duelos ocultos, tanto de los padres biológicos como de los adoptivos. No forzar reconciliaciones, solo reconocimiento.