Cuando dos personas forman pareja, no solo se unen en lo afectivo: también aparecen proyectos comunes. Puede tratarse de hijos, un negocio, una casa o un sueño en conjunto. Muchas parejas tropiezan porque no diferencian el amor del proyecto, o porque uno se entrega al proyecto mientras el otro se queda atrás. Este ejercicio ayuda a mirar cómo cada miembro se relaciona con lo compartido y si ambos se colocan de manera equilibrada frente a él.
Explicación teórica
Jan Jacob Stam, en su trabajo con constelaciones organizacionales, mostró que los proyectos tienen entidad propia dentro de un sistema. Al representarlos en una constelación de pareja, se hace visible si ambos lo miran juntos o si alguien queda fuera. También permite ver si el proyecto está al servicio de la pareja o si la pareja se sacrifica por él. Ordenar estas posiciones devuelve claridad: primero la pareja, luego el proyecto.
Ficha práctica
- Creador: Jan Jacob Stam
- Fuente: Seminarios de constelaciones organizacionales (2005+)
- Temática: Pareja y vínculos
- Objetivo: Explorar cómo la pareja se vincula con proyectos comunes, laborales o vitales.
- Montaje: Cliente, Pareja y un representante para el “Proyecto”.
- Pasos:
- Ambos miran al Proyecto desde su lugar como pareja.
- Se posicionan según cómo se sienten respecto a él (cerca, lejos, desequilibrados).
- Ajustan sus posiciones hasta encontrar un lugar en el que ambos puedan sostenerlo.
- Frases de apoyo:
- “Si lo hacemos juntos, que sea al servicio de ambos.”
- Cierre: La pareja se coloca frente al Proyecto desde una postura conjunta y equilibrada.
- Notas de seguridad: Puede evidenciar desigualdad de implicación o conflictos de intereses. Importante acompañar sin juzgar y validar la necesidad de renegociar acuerdos.