Uno de los grandes retos al formar pareja es diferenciarla del vínculo con los padres. Muchos adultos siguen mirando a su madre o a su padre como figuras centrales, dejando a la pareja en un segundo plano. Este desorden genera tensiones, celos, dependencia o conflictos de lealtad. Reconocer que los padres siempre ocupan un lugar esencial detrás, y que la pareja tiene un lugar al lado en el presente, permite madurar el amor y darle estabilidad.
Explicación teórica
Según Hellinger, en el orden del amor los padres son “los grandes” y permanecen detrás de los hijos como sostén, mientras que la pareja se coloca a su lado como igual. Cuando los padres siguen estando por delante, la pareja queda debilitada. Este ejercicio permite visualizar y vivenciar esa diferencia: honrar a los padres sin mezclarlos con el lugar que pertenece a la pareja. El resultado es una relación más adulta, libre de dependencias infantiles.
Ficha práctica
- Creador: Bert Hellinger
- Fuente: Órdenes del amor (1997)
- Temática: Pareja y vínculos
- Objetivo: Reconocer el lugar de la pareja en la vida adulta, distinto al de los padres.
- Montaje: Padres detrás del Cliente; Pareja al lado.
- Pasos:
- El Cliente se coloca con sus Padres detrás.
- Reconoce con gratitud lo recibido de ellos.
- Se sitúa junto a su Pareja, mirándola como igual.
- Frases de apoyo:
- “Ustedes siempre son mis padres, y ahora camino con mi pareja.”
- Cierre: El Cliente respira profundamente, sintiendo pertenencia a ambos órdenes: el de origen y el de pareja.
- Notas de seguridad: Muy importante en casos de dependencia con la familia de origen. Puede despertar culpa o miedo de “traicionar” a los padres; acompañar con cuidado.