Ejercicio 49. Equilibrar masculino y femenino internos

Literatura introductoria
Cada persona lleva dentro de sí dos polaridades: lo masculino y lo femenino. No se trata de género biológico, sino de energías complementarias: acción y receptividad, dirección y contención, firmeza y fluidez. Cuando una de estas fuerzas domina y la otra queda relegada, la vida se vuelve rígida o caótica. Este ejercicio permite reconocer ambas polaridades y darles un lugar equilibrado en el interior del Cliente, lo que también repercute en sus relaciones de pareja.

Explicación teórica
Hellinger planteaba que muchas dificultades de pareja provienen de la proyección de las polaridades internas: lo que no aceptamos en nosotros lo buscamos o rechazamos en el otro. Al constelar el Masculino y el Femenino internos, el Cliente puede ver si los mantiene en conflicto, si excluye a uno o si logra integrarlos. El equilibrio interno genera más libertad externa: la pareja deja de ser un campo de compensación y se convierte en un espacio de encuentro.

Ficha práctica

  • Creador: Bert Hellinger
  • Fuente: Talleres sobre polaridades (1990s)
  • Temática: Pareja y vínculos
  • Objetivo: Integrar las polaridades internas de lo masculino y lo femenino.
  • Montaje: Cliente, Masculino interno y Femenino interno en el campo.
  • Pasos:
    1. El Cliente observa la posición de sus dos polaridades.
    2. Facilita un acercamiento hasta que puedan mirarse y reconocerse.
    3. Se coloca entre ambas, respirando el equilibrio.
  • Frases de apoyo:
    • “Ambos viven en mí, los honro por igual.”
  • Cierre: El Cliente permanece entre Masculino y Femenino integrados, sintiendo fuerza y calma.
  • Notas de seguridad: Evitar interpretaciones simplistas de género. Acompañar con lenguaje cuidadoso, recordando que se trata de polaridades simbólicas y no de roles sociales fijos.