Ejercicio 12. Árbol de raíces vivas

Somos como árboles: lo que se ve —el tronco, las ramas, los frutos— solo existe gracias a lo que no se ve, las raíces que lo sostienen bajo tierra. En la vida ocurre lo mismo: nuestras raíces son los linajes materno y paterno que nos dieron la vida. A veces uno de esos linajes es rechazado, criticado o silenciado, y entonces nos sentimos como un árbol con media raíz: inestable, frágil, sin fuerza para crecer. Este ejercicio permite experimentar físicamente cómo es estar sostenido por ambas raíces, tomando la vida completa tal como vino.

Explicación teórica
En constelaciones familiares, el equilibrio entre la línea materna y la paterna es esencial para el flujo vital. Cuando uno de los dos linajes se rechaza o se minimiza, el Cliente puede vivir con sensación de vacío, dificultad para avanzar o inclinación excesiva hacia un solo polo. El ejercicio del árbol muestra de manera vivencial que la vida se recibe de ambas fuentes, sin exclusiones. Al reconocerlo, la persona siente más arraigo y seguridad para dar sus propios pasos.

Ficha práctica

  • Creador: Jan Jacob Stam
  • Fuente: Stam, J.J. Seminarios en Holanda (2005+)
  • Temática: Pertenencia y raíces
  • Objetivo: Sentir el sostén de las raíces familiares materna y paterna.
  • Montaje: Dos anclajes en el suelo: “Raíz materna” y “Raíz paterna”. Cliente se coloca sobre ambos.
  • Pasos:
    1. Colocar los anclajes para cada raíz.
    2. Cliente se ubica de pie sobre ambos y respira profundamente.
    3. Facilitar que Cliente sienta la fuerza que sube desde esas raíces.
  • Frases de apoyo:
    • “Con ambas raíces estoy completo.”
    • “Tomo la fuerza de ustedes y crezco hacia la vida.”
  • Cierre: Cliente percibe arraigo y expansión, como un árbol sostenido por sus raíces.
  • Notas de seguridad: Si hay rechazo hacia un linaje, trabajar primero con el que genera mayor resistencia y acompañar el proceso con paciencia.